2.6.16

Actividad en junio

Mesa redonda
AUTOEDICIÓN, ESA ES LA CUESTIÓN 
22 de junio, 19:00, en la Librería Alibri (c/Balmes, 26, BCN) 



¿Qué hacer cuando ya tienes terminado tu libro? ¿Te has planteado la autoedición? En este debate escritores y editores expondrán su perspectiva respecto a las distintas formas de publicar, sus argumentos a favor y en contra de la autoedición. ¿Cómo es producir un libro tú solo desde el principio? ¿Es preferible tener el apoyo de una editorial? 

Participantes:
Gregori Dolz, editor de Alrevés
Manuel Gris, escritor
Malcolm Otero, editor de Malpaso
Isaac Pachón, escritor
Noemí Risco, organizadora y moderadora del debate
Mireia Sainz, responsable de megustaescribirlibros.com, plataforma de autoedición de Penguin Random House Grupo Editorial
Susana Vallejo, escritora 

Cartel oficial. Clica sobre él para ampliarlo y descargarlo

16.5.16

Última sesión: Prisioneras

PRISIONERAS
Última sesión del ciclo FÉMINAS DE CUENTO 
20 de mayo, 19:00, en el Cafè DAlícia (c/Entença, 176, BCN) 
Evento en Facebook
Ilustración de Ruth Sanderson

El Cafè dAlícia cierra sus puertas definitivamente y, por lo tanto, el ciclo que creé para esta cafetería-librería termina también. Pero vamos a despedirnos a lo grande. ¿Te apuntas? En esta sesión repasaremos tres grandes prisioneras de los cuentos de hadas: Cenicienta, Rapunzel y La bella durmiente. Comentaremos sus distintas versiones, entre las que nos dejarán boquiabiertos las de Giambattista Basile, y no nos olvidaremos de otras compañeras, como la hija del molinero en Rumpelstinski, Piel de Asno o Bella, que decidió ser prisionera de una bestia voluntariamente.

¡No te pierdas la última sesión del Ciclo Féminas de Cuento! Ven a contrastar las distintas perspectivas de las historias que oímos de pequeños y descubre curiosidades de las que tal vez jamás te percataste.
Entrada libre hasta completar aforo.

9.5.16

22.11.63. La serie

No pedimos esta sala ni esta música.
Nos invitaron a entrar. Por lo tanto, como la oscuridad nos rodea, 
volvamos las caras hacia la luz. Superemos la dificultad
de agradecer la abundancia. Nos han dado el dolor para quedarnos 
pasmados ante la alegría. Nos han dado la vida para negar la muerte. 
No pedimos esta sala ni esta música. Pero como estamos aquí, bailemos.

Poema escrito por Stephen King para el episodio final de la serie 22.11.63. Traducido por Noemí Risco.

James Franco, Stephen King y J. J. Abrams
Hacía años que no veía una serie de televisión que me gustara tanto y tuviera un mensaje tan positivo. Fargo (II) y True Detective (I), mis últimas preferidas, son muy buenas, pero no dejan de tener ese lado oscuro, que aunque no le quita excelencia a la historia, no llega al punto emotivo de 22.11.63. También hacía mucho tiempo que no veía una adaptación de una obra de Stephen King que me llegara tanto. Al famoso escritor de terror le conocí en los años ochenta gracias a sus versiones cinematográficas (de hecho, no fue hasta finales de los noventa que empecé a leer sus libros) y creo que con esta serie recupera el espíritu de antes. Ha sido como meterse en la madriguera con Jake y disfrutar de esa deliciosa comida que servían en los 60. ¿Será tan bueno el libro?

Sadie y Jake. ¡Qué grandes personajes!

17.4.16

Momo y Matilda

Momo y Matilda no sólo son dos libros imprescindibles de la literatura juvenil, sino que están escritos por dos grandes autores: Michael Ende y Roald Dahl. De este último oiremos hablar bastante en 2016 puesto que se cumplen 100 años de su nacimiento y esta habrá sido una de las muchas actividades que se celebrarán en su honor.
Las historias de Dahl se caracterizan por su sarcasmo, por los niños traviesos que siempre son héroes, por los villanos adultos que odian y maltratan a los niños, aunque por suerte también suele introducir a alguna persona mayor que ayuda a los pequeños. Los malos suelen ser clichés de la sociedad exagerados y ridicularizados, que se convierten en caricaturas, como en este caso los padres de Matilda. En la tercera sesión del ciclo Féminas de Cuento hablé de cada uno de los personajes y leí algunos fragmentos del texto que los caracterizan; se comentaron curiosidades como la posible traducción de los caractónimos, las alternativas a las notas del traductor y también anécdotas como el cambio de personaje de Miss Hayes, una profesora jugadora compulsiva a la que Matilda ayuda para afrontar una deuda de juego, a Miss Honey, una profesora amable a la que la niña ayuda a recuperar su casa. El editor le sugirió a Roald Dahl este cambio para darle un tono distinto y romper en cierta manera la opinión de que sus libros infundían ideas negativas a los chavales. Matilda fue una de sus últimas publicaciones y sí es cierto que se convirtió en la novela juvenil del autor mejor aceptada por la crítica.
Los libros que llevé a la charla
Momo, como Matilda, es sin duda lo que denominan un crossover, un libro que va tanto dirigido a un público juvenil como a un público adulto, puesto que tiene muchas referencias que un lector joven no captará. La novela está plagada de crítica social, la mención del tiempo va unida al amor, al alimento del alma en contraposición al dinero y la atracción por lo material. De esto también habló Michael Ende en un documental que realizó para la televisión japonesa un año antes de su muerte y que no me canso de compartir porque en él vemos muchas de las ideas que quiso reflejar en Momo. Para conocer mejor al escritor otra de las fuentes esenciales es Carpeta de apuntes, del que leí el texto en el que Ende contesta a la pregunta «¿Por qué aparece en casi todos mis libros una tortuga?». Además no faltó mi comparación del original en alemán con la traducción de Susana Constante, en la que encontré varias escenas cambiadas, por ejemplo, en uno de los cuentos de Gigi, se salta, por lo visto adrede aunque no entiendo el motivo, un trozo referido al «Morgen-Land». Sin embargo, en algún momento Alfaguara se dio cuenta y en la nueva traducción de Begoña Llovet sí aparece el País del Mañana, pero no podría dar una opinión generalizada de esta nueva traducción dado que sólo la ojeé por encima para comprobar si se había subsanado este asunto. En la del 78 nos encontramos con otros cambios muy curiosos como un niño que se llama en alemán Franco y en español, Blanco, o la eliminación de expresiones con Gott (Dios).

Foto de Dedalo Ignacio J. Borraz
En la segunda parte de la actividad dimos paso a la tertulia, que fue muy participativa, y tuvimos ocasión de tener entre nosotros una primera edición de Momo de 1973 en versión original gracias a nuestra tertuliana Irene. El público fue variopinto, lo que siempre da mucho juego, y como es habitual la conversación fue de lo más interesante.
¡Muchas gracias a todos por acercaros! Nos vemos pronto en la próxima sesión del ciclo que será en mayo. ¡Preparaos para hablar de PRISIONERAS en los cuentos!

4.4.16

Próxima actividad

El 9 de abril, a las 18:30, vuelve 
el ciclo FÉMINAS DE CUENTO 
al Cafè DAlícia (c/Entença, 176, BCN) con
MOMO Y MATILDA

Cartel oficial. Clica en la imagen para ampliar y descargar.
Evento en Facebook

Vuelve el ciclo Féminas de Cuento a Barcelona con dos niñas muy especiales de la literatura juvenil: MOMO Y MATILDA. Ven a conocer a estas dos clásicas modernas, acércate a ellas con tus ojos de adulto.

Como en las sesiones anteriores de este ciclo, haré una exposición sobre el tema en la primera parte y daré paso a una tertulia con el público en la segunda. Aunque se hablará de Matilda, en especial por los 100 años del nacimiento de Roald Dahl, la charla se centrará más en Momo, debido a mi especialización y la petición de los participantes. Se recomienda haber leído las novelas, pero no es obligatorio para la asistencia. Entrada libre hasta completar aforo.

Érase una vez una niña que siguió a un conejo por el bosque, pero se topó con un lobo y 
en su huida perdió un zapatito de cristal, que pertenecía a una bruja a la que le gustaba hilar 
en su torreón, del que bajaba por unos largos cabellos. 
Ilustración de Michael Heath
El ciclo Féminas de cuento está dirigido a adultos con corazón de niño, que quieran redescubrir los cuentos populares y no tan populares a través de una perspectiva diferente de la habitual. 

¿De qué  otros personajes hemos hablado?
2015
14 de marzo: 150 años de Alicia
16 de mayo: Caperucita Feroz

2.4.16

El baúl maravilloso

Ilustración de Milo Winter
Como todos los años, el 2 de abril, Día de Andersen y la Literatura Infantil y Juvenil, leo un cuento del escritor danés, y el elegido en 2016 es: El baúl maravilloso, también traducido como El cofre volador, Den flyvende Kuffert en el idioma original, publicado por primera vez en 1839.

El hijo de un comerciante muy rico hereda la fortuna de su padre y se la gasta en un abrir y cerrar de ojos. Cuando se queda sin nada, un amigo le envía un baúl mágico y al meterse en él, sale volando hacia Turquía, donde conocerá a una princesa de la que se enamorará. Pero dada la naturaleza de este hombre, a pesar de haber tenido bastante suerte, no sabrá aprovecharla y se quedará como al principio de su aventura.

En esta ocasión he leído la traducción al español de mi tomo de la colección Grandes Genios de la Literatura Universal, donde no aparece el nombre del traductor, y la traducción al inglés de Gramercy Books, edición de Lily Owens, que no sé si también será la traductora porque no figura en los créditos.
Lo más curioso ha sido que existen bastantes diferencias entre las dos versiones:
(VE) Un comerciante tan rico que habría podido empapelar una habitación con billetes de banco.
(VI) Un comerciante tan rico que podría haber pavimentado toda la calle con oro.

(VE) Llegó a no tener por fortuna más que cuatro pesetas.
(VI) Cuatro chelines (a pesar de ser edición estadounidense).

(VE) Llegó sano y salvo a una isla muy rica y observó que sus habitantes vestían de modo semejante a los turcos.
(VI) Llegó sano y salvo en su baúl a Turquía y entró en la ciudad sin problema, puesto que los turcos siempre vestían como él, en bata y zapatillas.

(VE) Comenzó a contarle historias maravillosas, entre ellas la de Almendrita y El soldado de plomo. (Referencias a los propios cuentos de Andersen)
(VI)Y le habló de la cigüeña que trae hermosos niños desde el río.

(VE) A orillas del Tajo, no lejos de los soberbios plantíos de viñedos y olivares que cubren el suelo de mi querida patria, la vieja Talavera de la Reina...
(VI) En el mar Báltico, cerca de la costa danesa...

¿Y vosotros? ¿Habéis leído algún cuento de Andersen este año?

The Flying Trunk, en The Complete Hans Christian Andersen Fairy Tales

19.3.16

Cosas que escribí mientras se me enfriaba el café

A mí se me suele enfriar el té, pero me gusta mucho el aroma del café y este viene cargado de cosas buenas.
Los que trabajamos en el mundo editorial generalmente solemos tener el prejuicio de que un libro autoeditado no va a estar bien acabado y desde luego no va a tener muchas más ventas que las que generen los amigos y familiares del autor. Pero ¿y si te toparas con un libro sin editorial que da el pego? Eso me ocurrió a mí con Cosas que escribí mientras se me enfriaba el café, escrito por Isaac Pachón. De hecho, la primera vez que pasó por mi retina fue en Twitter. Hablaba de él alguno de mis contactos y me pareció «de verdad». No obstante, una cosa es la fachada y otra muy distinta el contenido. ¿Estaría tan bien por dentro como parecía por fuera?
Habría escogido otra fuente para los títulos de los relatos y es cierto que encontré unas cuantas erratas, pero conforme avanzaba en su lectura cada vez me sorprendía más positivamente, sobre todo si tenemos en cuenta que su creador no tiene formación en este campo. Sí, vale, no todas las historias me encantaron, El amante me resultó demasiado predecible y el escritor utiliza herramientas muy parecidas en Bellini. Pero entonces llegó El contagio y me atrapó, ya no pude escapar hasta el final. Fue una lectura in crescendo que me dejó una sonrisa en los labios al volver la última página.
Ayer sufrí un contagio. Pero no un contagio de esos que se pillan en algún motel de carretera o en los lavabos de cualquier bar de copas a las tantas de la madrugada, no. Fue un contagio inmediato, de los que se transmiten sin necesidad de tocarse, tan sólo con la mirada. Un contagio que une. Ya sea por un instante, por un momento largo o para siempre, pero une. En mi caso creo que me contagié para siempre, porque, aunque me han contagiado otras veces, esta vez fue especial. Me contagié, me miró, la miré, nos miramos y sonreímos. No sé quién contagió a quién, quizá fue ella primero, no sé, el caso es que al verla tapar su boca con la palma de la mano, sin poder remediarlo, yo también bostecé.
Se trata de un libro de relatos cortos, la mayoría emotivos, a menudo con elemento sorpresa, ideal para leer cuando no tienes mucho tiempo, porque los cuentos se terminan rápido, pero no te dejan con la sensación de «¿Y ya está?», sino que te quedas con buen sabor de boca, como el que te deja, por ejemplo, la película Amélie.
De entre mis preferidos, aparte del mencionado arriba, están: El préstamo, El señor Damián, Los libros que nadie quiere con el Mercat de Sant Antoni de protagonista, A bocajarro, al que le puse de banda sonora una canción muy acertada de Sam Cooke, cuyo título no revelaré para no spoilear; Punto y final, escalofriante, Nocaut y El piso de arriba que me trajo recuerdos de Los diminutos, pero a la vez de Coraline de Neil Gaiman. ¡Oh, claro! ¿Cómo iba a olvidarme de El tipo del traje gris? Isaac sigue insistiendo en que no ha leído Momo, pero entonces ¿significa que le poseyó el espíritu de Michael Ende? Una versión light de esos oscuros personajes, pero no deja de ser la descripción amable de un hombre gris. ¿Qué opináis vosotros?


Pachón, Isaac. Cosas que escribí mientras se me enfriaba el café. IP: Barcelona, 2015.
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